-->

Vídeo del MES

Tip para callar a las mujeres religiosas CHISMOSAS

martes, 1 de febrero de 2011

La importancia de soñar ( Nuestro cerebro )

  • Pin It



A mí me encantan las noticias del cerebro porque, realmente, el órgano tiene tanto que hacer todo el tiempo. ¡Hasta cuando duerme! No quiero discriminar a otros órganos que se la pasan trabajando como mulas sin sindicatos, pero me perdonan si considero al cerebro más interesante que el hígado, aunque sean igual de importantes en el mantenimiento de la vida de ambos. Pero el cerebro sueña dormido y los sueños nos han fascinado desde siempre, sin embargo, las investigaciones para explicar el sueño se han basado, esencialmente, en su utilidad. Los biólogos reconocen que nuestro desarrollo ha sido impulsado por la necesidad de sobrevivir y reproducirnos y, para ello, la selección natural mantiene esas funciones que son útiles y se deshace de las que no lo son (cuando puede, por supuesto, nosotros somos animales complejos y la creación de culturas dificulta una definición simple del quehacer humano), por ello, al estudiar el sueño los científicos se preguntan, ¿para qué soñamos?, ¿por qué mantener esas áreas en funcionamiento cuando podríamos muy bien apagarlas?

Algunos de los estudios, concentrados en las etapas de REM (movimiento rápido de los ojos), teorizaban que soñar nos mantenía al cerebro semi-alerta; se pensaba que este estado era una plataforma entre el sueño profundo y estar despiertos, una forma de transición en caso de que ocurriera algo que requiriera de nuestra atención ya que somos muy vulnerables dormidos (hay animales que duermen un hemisferio y luego el otro), y es muy probable que sea una de sus importantes funciones. Pero ahora sabemos que soñamos en otras etapas que no son REM por lo que es necesario encontrar otras utilidades para el sueño y, por supuesto, el almacenamiento de memorias siempre ha sido una de los candidatos preferidos en la lista.

En este estudio, utilidad y memoria se unen para formar un cuadro más rentable acerca de nuestros sueños. Como siempre, somos bombardeados diariamente con información nueva que el cerebro debe filtrar y los investigadores en la Universidad Lübeck en Alemania se preguntaban cómo el cerebro decide qué guardar y qué cosas olvidar. Cuáles merecen la creación de nuevas proteínas en la memoria para su consolidación (¿recuerdan la noticia de ayer?) y para cuáles es mejor no gastar energía consolidándolas. Al parecer, evaluamos cuáles son útiles mientras estamos despiertos para consolidarlas dormidos y dicha evaluación la basamos, obviamente, en nuestras expectativas futuras.
“Nuestros resultados muestran que la consolidación de una memoria mientras dormimos realmente involucra un proceso de selección básica que determina cuál de las tantas piezas de información recibidas durante el día debe ser enviada al almacenamiento a largo plazo. También descubrimos que la información relevante para exigencias futuras es seleccionada como primordial al momento de almacenar”, explicó Jan Born, uno de los autores.

Más de un centenar de voluntarios participaron en pruebas de memorias para este experimento. Divididos en grupos, una parte sabía que iban a ser examinados después de las pruebas, otra parte no tenía idea. Por otro lado, a un grupo se le permitió dormir después de las pruebas de memoria, otros no durmieron. Más aún, y muy importante, uno de los grupos, además de poder dormir sabía que tenía pruebas después, mientras que otro grupo que durmió no. El grupo que mejor resultados obtuvo en los exámenes de memoria posteriores fueron los que durmieron y sabían que tenían un examen.

Por supuesto, los investigadores también utilizaron electroencefalogramas (EEG) en los sujetos y en ambos de los grupos que durmieron, los que sabían que tendrían que examinarse y los que no los sabían, notaron un aumento de actividad interesante; sin embargo, al leer los EEG descubrieron que los individuos que durmieron y tenían conocimiento de que iban a ser examinados al despertar, mostraron el mayor aumento en la actividad cerebral durante el sueño de onda lenta. “Mientras más actividad descubríamos en el patrón de onda lenta, mejor el resultado en el examen”, escribieron.
Realmente, desde hace tiempo que se recomienda a los estudiantes dormir antes de un examen y resulta que ahora no sólo es bueno dormir sino tener expectativas concretas al respecto pues las expectativas mantendrán en alerta al cerebro. Los autores sugieren que las cortezas prefrontales del cerebro etiquetan memorias que les parecen relevantes mientras estamos despiertos y que es el hipocampo que las consolida mientras soñamos en la etapa de sueño lento.
Los resultados fueron publicados en el Journal of Neuroscience.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
 

No creo en dios

No creo en Jesucristo

No creo en la Biblia