
El principio de no contradicción es, junto con el principio de identidad y el principio del tercero excluido, una de las leyes clásicas del pensamiento.[1]
Para esta respuesta partimos aceptando el principio de no contradicción, es decir, que las cosas materiales en nuestro mundo existen o no existen, ya que lógicamente no cabe otra posibilidad, pues "existir a medias" ya es una forma de existencia.
El principio de no contradicción, o a veces llamado principio de contradicción, es un principio clásico de la lógica y la filosofía, según el cual una proposición y su negación no pueden ser ambas verdaderas al mismo tiempo y en el mismo sentido. El principio también tiene una versión ontológica: nada puede ser y no ser al mismo tiempo y en el mismo sentido; y una versión doxástica: nadie puede creer al mismo tiempo y en el mismo sentido una proposición y su negación.[1]
Principio de no contradicción y física cuántica
La teoría de la física cuántica actual muestra que a nivel cuántico el principio de no contradicción ofrece problemática que no está nada clara, pero éste no es nuestro caso en el mundo macroscópico en el que nos desenvolvemos los humanos.
TIPOS DE EXISTENCIA
Existen dos tipos de existencia:
- Existencia en el mundo sensible (realidad en el Universo, noúmenos): es todo aquello que tiene realidad material, sea o no percibida por los sentidos.
- Existencia en el mundo inteligible (realidad vivida por el cerebro/mente, fenómenos): el mundo inteligible está incluido en el mundo sensible pues el cerebro pertenece a él. El mundo inteligible es toda aquella experiencia mental (conocimiento científico, sueños, emociones, la imaginación, los recuerdos, las ideas que tenemos sobre los demás, etc.) construida a partir de la información almacenada en la materialidad cerebral unida a la percepción de sensaciones en el momento presente, es la llamada subjetividad.
El conocimiento científico no muestra contradicción con la realidad que es externa a nuestra mente.
TIPOS DE AFIRMACIONES SOBRE EXISTENCIA
Hay tres tipos de afirmaciones sobre la existencia o no existencia de las cosas en el Universo:
- Afirmación de existencia.
- Negación de existencia.
- No pronunciamiento sobre lo desconocido.
A continuación vamos a analizar cada tipo de afirmación.
Afirmación de existencia
No podemos deliberar sobre la existencia de algo (objeto o propiedad) si antes no conocemos su definición.
Algunas personas afirman que existen objetos o propiedades sin mostrárselas a los demás. Cuando a dichas personas se las solicita una prueba sobre la existencia de dichos objetos o propiedades ocurre que a veces responden que sobre ellos no recae el peso de demostrar lo que afirman sino que dicho peso recae sobre quienes afirman negando la afirmación no probada, con ello llegan a hacer por ejemplo las siguientes afirmaciones:
- "Una persona es culpable porque nadie ha demostrado que sea inocente."
- "En las plantas existe la capacidad de pensar porque nadie ha demostrado que no piensen."
- "En los humanos existe la capacidad de telepatía porque nadie ha demostrado que no exista."
- "Los monos alados existen porque nadie ha demostrado que no existan."
- "Dios(1) existe porque nadie ha demostrado que no exista."
- etc.
Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan dichas personas. Este iría como sigue:
(A1) Podemos afirmar que el objeto A o la propiedad P existen sin demostración.
(A2) Si alguien niega (A1) entonces deberá demostrar la no existencia de (A1).
Este argumento puede rebatirse de las siguientes maneras:
(i) Habla de lo que desconoce. Como afirmó David Hume: "afirmaciones extraordinarias exigen evidencias extraordinarias".
(ii) Miente a los demás sobre el conocimiento de lo que se afirma. La afirmación (A1) juega con la confianza de otros. Aunque no sabemos si miente o no sobre el hecho al que se refiere, sí que sabemos que miente sobre el conocimiento que tiene de él.
(iii) Soló se puede demostrar la existencia, no la no existencia. (A2) es imposible demostrar, pues no se puede demostrar la no existencia. No debemos confundir la solicitud de demostración de existencia con la solicitud de demostración de no existencia. Si alguien nos pide que le demostremos la existencia presente de algo entonces podremos demostrárselo si le mostramos ese algo. Por ejemplo, si alguien nos pide que le demostremos la existencia de algo llamado "naranja" (fruta cítrica que se obtiene de un árbol), bastará que encontremos una naranja y se la mostremos. En cambio, si alguien nos pide que le demostremos la no existencia de, por ejemplo, las naranjas azules entonces no podremos mostrarle nada que confirme esa no existencia porque no existe algo así como una "no-naranja-azul" que le podamos mostrar, no podremos demostrar que no existen las naranjas azules ni cualquier otra cosa o quimera imaginable porque lógicamente es imposible hacerlo. Quien afirma la existencia de algo es quien debe demostrar empíricamente ese algo. Cuando alguien nos solicita la prueba de la no existencia de algo (un objeto A o una propiedad P de un objeto) es lo que se conoce como solicitar la prueba diabólica y es una solicitud que es lógicamente imposible de demostrar debido a que no existe algo a lo que podamos llamar "no-existencia" que podamos mostrar como prueba, es lógicamente imposible que exista lo que de entrada ya damos por no existente, por eso no se puede demostrar la no existencia de ninguna cosa, ni podremos recorrer el universo infinito para encontrar lo que nos piden.
Negación de existencia
Formulamos el argumento. Este iría como sigue:
(B1) Podemos afirmar que el objeto A o la propiedad P no existen para el conocimiento científico actual.
Si alguien afirma sin pruebas que algo que existe en su mundo inteligible también existe en el mundo sensible eso no tiene como consecuencia que eso que existe en su mente sea real fuera de de ella, es simplemente la expresión de una esperanza, un engaño de la percepción, un autoengaño (el cual puede degenerar en enfermedad mental), o un engaño hacia los demás.
Cuando alguien afirma algo sin pruebas, tenemos todo el derecho a negarle mientras no las muestre.
No pronunciamiento sobre lo desconocido
Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan dichas personas. Este iría como sigue:
(C1) No tenemos pruebas de que el objeto A o la propiedad P existan o no existan.
(C2) Como se cumple (C1) entonces no podemos pronunciarnos sobre la existencia de dicho objeto A o de dicha propiedad P.
Tal postura suele ser conocida como escepticismo filosófico, el cual es definido de la siguiente manera por el diccionario filosófico materialista[2]:
El escepticismo filosófico (es decir, no el escepticismo meramente psicológico, derivado de un temperamento dubitativo, inseguro, &c.) es la posición de quien después de examinar los argumentos en pro y en contra en torno a una cuestión disputada cree poder concluir que estos argumentos se equilibran y que, por tanto, no es posible decidirse por ninguna de las alternativas o disyuntivas propuestas: el escéptico no afirma ni niega, simplemente duda, o se abstiene de «juzgar», manteniendo su epogé.
El agnosticismo sería un tipo de escepticismo referido a las entidades o saberes relacionados con la religión.
Cuando, con un escéptico, hablamos sobre la existencia de algo debemos diferenciar entre dos tipos de existencia:
a) Lo que existe para nuestro conocimiento científico actual.
b) Lo que existe fuera de nuestro conocimiento científico actual, y que por lo tanto desconocemos.
Tenemos todo el derecho a afirmar que, para nuestro conocimiento científico actual, un objeto A o una propiedad P no existen mientras no se demuestre lo contrario. Efectivamente, no sabemos si realmente existe dicho objeto o propiedad fuera de nuestro conocimiento científico, de lo que estamos seguros es que actualmente no existe en él. También podemos afirmar que aquello que se define de forma contradictoria no es verdadero.
"Como filósofo, si estuviera dirigiéndome a una audiencia puramente filosófica, debería decir que tendría la obligación de describirme a mí mismo como un Agnóstico, porque no creo que hay un argumento concluyente por el cual uno demuestre que no hay un Dios. Por otra parte, si voy a expresar la idea correcta al hombre común en la calle, pienso que tendría que decir que soy un Ateo, porque, cuando digo que no puedo probar que no existe un Dios, debería igualmente agregar que no puedo probar que no existen los dioses Homéricos." Bertrand Russell. Collected Papers, vol. 11, p. 91. Discurso de 1949, "Soy un Ateo o un Agnóstico?"
EXISTENCIA Y ESPACIO
Algunas personas afirman que se puede demostrar la no existencia de algo si comprobamos que ese algo no se encuentra en un lugar determinado, por ejemplo: "puedo demostrar que no existe una naranja en mi bolsillo".
Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan dichas personas. Este iría como sigue:
(D1) Podemos demostrar la no existencia de algo en un lugar determinado.
(D2) Como se cumple (D1) entonces hemos demostrado que se puede demostrar la no existencia de algo en el presente.
(D3) Como se cumple (D2) entonces puedo afirmar que algo existe sin necesidad de demostrarlo.
Este argumento puede rebatirse de la siguiente manera:
(i) Confunde existencia con localización. Que se cumpla (D1) no prueba (D2). Que algo no exista en un lugar determinado no demuestra que ese algo no exista, esto se puede comprobar fácilmente. Por ejemplo, alguien podría solicitarnos: "demuestra que no tengo una naranja en mi bolsillo". Podríamos mirar en el bolsillo y que no hubiera nada pero eso no demostraría que las naranjas no existen sino que no hay naranjas en ese bolsillo. Cuando hablamos de existencia
EXISTENCIA Y TIEMPO
Algunas personas afirman que como se puede demostrar la no existencia de algo en el pasado entonces también se puede demostrar la no existencia de algo en el presente. Por ejemplo dicen: "yo no existía cuando asesinaron a John F. Kennedy (22/11/1963) porque aún no había nacido, lo cual demuestra la no existencia de algo en el pasado y, por lo tanto, que también se puede demostrar la no existencia de algo en el presente", o para cosas inertes dicen: "los blogs no existían cuando asesinaron a John F. Kennedy porque aún no se habían inventado, lo cual demuestra la no existencia de algo en el pasado y, por lo tanto, que también se puede demostrar la no existencia de algo en el presente".
Formulamos de forma más clara el argumento que utilizan dichas personas. Este iría como sigue:
(E1) Se puede demostrar la no existencia de algo en el pasado.
(E2) Como se cumple (E1) entonces también se puede demostrar la no existencia de algo en el presente.
(E3) Como se cumple (E2) entonces puedo afirmar que algo existe sin necesidad de demostrarlo.
Este argumento puede rebatirse de las siguientes maneras:
(i) Sólo el presente es material. Las cosas sólo existen en el presente, no están repetidas en cada unidad de tiempo pasado. La existencia es una cuestión del presente, que se debe mostrar en el "ahora", la existencia en el pasado no es existencia sino historia. Si alguien afirma que algo existe entonces debemos tener la posibilidad de comprobar esa existencia en algún "ahora", pues, como vimos, es lógicamente imposible demostrar la no existencia de algo en el presente.
(ii) Se mezcla el pasado con el presente, es decir, historia con existencia. El pasado no existe, existió, por ello se llama “historia”. Que una cosa haya existido en el pasado no quiere decir que siga existiendo en el presente, igualmente, que algo no haya existido en algún momento pasado no quiere decir que no exista en el presente (existencia), ello demuestra que (E2) no es verdadera. Si queremos conocer si algo existe no debemos remitirnos a una existencia o no existencia pasada de ese algo.
LA PRUEBA DIABÓLICA [3]
La prueba diabólica (en latín, probatio diabolica) o prueba inquisitorial es una expresión del ámbito del Derecho que describe la práctica de exigir una prueba imposible. En una probatio diabolica el interpelado deberá, por ejemplo, demostrar que algo no ha ocurrido, la inexistencia de algo, o su propia inocencia en un proceso judicial, cuando lo correcto según el Derecho moderno es que la «carga de la prueba» corresponde a quien ha de probar la existencia de algo, o probar la culpabilidad.
Los procedimientos judiciales de la Inquisición (como cualquier otro en el Antiguo Régimen) no respetaban la presunción de inocencia y solían incurrir en absurdos lógicos de los que los acusados no podían salir (por ejemplo: si confiesas, eres culpable; si no confiesas, ni aun bajo tortura, es que el diablo te ha dado fuerzas para soportarla, y por tanto eres también culpable).
Un ejemplo de prueba diabólica sería pedirle a alguien que demuestre que no existen los extraterrestres. Si bien, hipotéticamente, sería posible demostrar la existencia de vida no terrestre (bastaría con mostrar un caso empíricamente contrastable), no es fácticamente posible demostrar su inexistencia. Probar la inexistencia (de culpa o de cualquier otra cosa) es también un imposible lógico, que alimenta en muchos casos la pervivencia de creencias como el fenómeno OVNI, la teoría de la conspiración.
Certificar lo que no-es como prueba de hechos negativos, en caso de que sea posible, obliga a la exhaustividad heurística comprobando pericialmente todas las posibilidades positivas de lo que sí es, o de lo que sí puede ser, o bien a razonamientos probatorios indirectos por reducción al absurdo, o a la prueba por casos. Es relativamente fácil probar lo que sí es y algo más difícil probar lo que sí fue, pero resulta metafísicamente imposible, sólo por prueba directa, la certificación de lo que no es, y más imposible aún si cabe, llegar a la certeza de lo que no fue, salvo en casos con coartadas excepcionalmente sólidas o absurdos lógicos incontrovertibles. "Principios de metaperitación judicial para peritaje de peritajes en juzgados y tribunales". Miguel Ángel Gallardo Ortiz.
Por su naturaleza jurídica y racionalmente perversa, este tipo de prueba es rechazada por los tribunales modernos sujetos al Estado de Derecho y a los procedimientos garantistas, pues supone una inversión del onus probandi o carga de la prueba. Por extensión, es también excluída de cualquier procedimiento racional de prueba.
FALSABILIDAD [4]
En filosofía de la ciencia, se entiende por falsabilidad a la propiedad que se verifica si se sigue, deductivamente, por modus tollendo tollens (del latín, modo que negando niega), que la proposición universal es falsa cuando se consigue demostrar mediante la experiencia que un enunciado observable es falso.
Dicho de otro modo, falsabilidad (refutabilidad) es la propiedad que tendrá una proposición universal si existe al menos un enunciado lógicamente posible que se deduzca de ella que pueda demostrarse falso mediante observación empírica. Si ni siquiera es posible imaginar un enunciado empíricamente comprobable que contradiga la proposición original, entonces tal proposición no será falsable (irrefutable).
Un ejemplo muy sencillo que nos ayuda a entenderlo. Para justificar la generalización "todos los cisnes son blancos", según el método hipotético deductivo, tendríamos que buscar a todos los cisnes para comprobar que todos son blancos, algo imposible. En cambio con este método habría que hacer lo contrario, buscar un cisne de cualquier otro color, verde, negro etc... Así sólo nos hace falta buscar un cisne diferente para falsar esa hipótesis, algo mucho más fácil.
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