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viernes, 13 de junio de 2014
Conozcamos a Einstein (S)
En el mundo de la ciencia hay personas satánicas, oscuras, herejes y blasfemas. Cuando lees un libro científico no sabes si el texto es de ciencia o terror.
Hoy invito a mis lectores a conocer a Albert Einstein, un científico muy conocido que durante sus 76 años hizo todo lo posible para contaminar el mundo. Muchos diran “¡Pero yo lo conozco! ¡He leído muchas biografías!”. No te equivoques, hermano. Todo lo que leíste hasta ahora es producto de la censura y el ocultamiento de la verdad sobre la vida de este peligroso científico.
Reunir todas sus blasfemias en un solo post sería algo imposible para cualquier humano, pero intentaré poner lo más importante aquí.
Sus errores, blasfemias y pecados:
Califició la palabra de Dios (la Biblia) como “una colección de leyendas bastante infantiles” y dijo que la religión es “producto de la debilidad humana”. Así es, tal como lo lees: se atrevió a despreciar al Todopoderoso, a su hijo y al Espíritu Santo.
Estaba casado con su prima. ¡Puaj, qué asco! No pude evitar vomitar cuando leí esto. Si Einstein estuviera vivo le haría pagar el monitor que quedó inútil luego de recibir el maremoto que salió de mi boca.
Decía cosas delirantes e incomprensibles, típicas de un loco consumidor de sustancias alucinógenas. ¿Ha escuchado eso del Universo que se expande? El muy tonto pensaba que el Universo estaba hecho con resortes, jajajajaja.
Decía que nada podía viajar a una velocidad mayor a la de la luz, pero eso no es cierto. Él, al asegurar semejante estupidez, no tuvo presente que Nuestro Señor Jesucristo puede viajar a la velocidad que Dios quiera. Nivel de blasfemia: 100%.
Los ateos creían fervientemente en esta tontería, pero ahora creen en el cuento de los neutrinos más rápidos que la luz. Y luego dicen que la ciencia no es una creencia…
Era mujeriego, descuidaba su aseo personal y su escritorio estaba muy desordenado. Según cuentan distintos artículos periodísticos, el viejo Einstein tenía un olor tan fuerte que cuando se acercaba, todos creían que se acercaba un cardumen de caballos muertos. Por eso es tan adorado por los metaleros.
Era un pésimo padre. No dudó ni un segundo antes de decidir abandonar a sus hijos. Él tenía sexo y embarazaba, pero no le importaba la crianza de sus hijos. Un buen padre le lee la Biblia a su hijo desde el primer día de vida.
Uno de los castigos que recibió fue su pene poco potente, incapaz de fabricar niños de alta calidad, resistencia y durabilidad. Recordemos que ninguno de sus hijos se destacó en nada, y uno de ellos tenía problemas mentales. Si no me equivoco, su padre le dijo “perdóname por tu existencia”.
Ni siquiera con la cabeza de abajo podía hacer cosas buenas.
Jamás vimos ni vamos a ver una foto de él rezando o adorando la imagen de un papa o virgen. ¿Cómo podemos confiar en alguien que no le da una moneda a la Iglesia, ni adora al Papa?
Estaba a favor del aborto, la “eliminación de personas peligrosas” (seguramente católicos) y gracias a sus descubrimientos fue posible fabricar la bomba atómica. ¿Sigues adorando a este hombre?
Es por eso y muchas cosas más que Einstein en este momento está sufriendo torturas eternas en el infierno.
¿Por qué tanta gente sigue venerando a este viejo pecador? Los ateos fanáticos de la ciencia nos han vendido el cuentito del genio de Einstein, pero nos mintieron. Einstein era un pobre incrédulo que nunca pudo estar en el camino de Dios.
¡¡TODOS DEBEMOS SABER LA VERDAD QUE NOS OCULTARON!!
Alza la voz, no dejes que los desinformadores jueguen libremente. Imprime este post y pega copias en las paredes, habla con tus amigos acerca de estas verdades católicas y defiende el derecho a la información verídica como la que publico yo.
¡No podemos permitir que los científicos sigan mintiendo libremente! Lucha contra la ciencia, lucha contra el pecado. Lucha por un mundo mejor.
NOTA: es S.A.R.C.A.S.M.O.

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