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martes, 7 de diciembre de 2010

Glenys Álvarez‎

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Por un espacio para los ATEOS


Por Glenys Alvarez 

Indudablemente, el ateísmo genera emociones encontradas tanto entre creyentes como agnósticos. He escrito incontables artículos sobre el tema. Como atea, es preciso que me mantenga bien pendiente de las sensibilidades a mí alrededor, cuidarme de no pisarlas; sin embargo, no debo esperar ese mismo respeto hacia mí. Tristemente, los ateos todavía luchamos por un espacio mientras los más fervientes creyentes y líderes religiosos nos empujan hacia las partes más profundas de nuestros respectivos armarios, donde debemos permanecer calladitos ya que nuestras ideas continúan provocando terror, y quién sabe qué otras ridículas emociones, en los cerebros crédulos.


Tenemos una mala e injusta reputación. En el caso publicitario del ateísmo, no creer ha sido promocionado como una acción vinculada al Diablo, el villano genérico en casi todas las religiones, magistral idea publicitaria que ha calado en la mente del creyente en general y que haría temblar de envidia al mismísimo Don Draper. El trabajo que se ha hecho ha sido fenomenal, todavía me sorprende lo difícil que se les hace comprender que para el ateo, el diablo tampoco existe. Tener un vínculo con él equivale a tener un vínculo con Shrek.


Mi ateísmo en particular viene del materialismo científico. La ciencia explica los mecanismos que forman el mundo en términos que puedo asimilar sin problemas logísticos; pero si algo me han enseñado las ciencias del genoma, el cerebro y la conducta es que los seres humanos nunca vamos a estar totalmente de acuerdo. Además del obstáculo numérico principal: más de seis mil millones de cabezas distintas, la lucha por la supervivencia en un mundo de sociedades desequilibradas ha producido un caos de proporciones desastrosas a nivel hasta planetario. La fuerza de la unión puede patearnos con intensidad torturante si no la usamos con responsabilidad solidaria, permitiendo el trabajo en conjunto con los que no piensan como tú.

En este sentido, el Internet es hoy un espejo donde nos observamos conjugados los ateos, el reflejo confirma que el hecho de no ser creyentes no es suficiente, igual nos peleamos entre nosotros, igual formamos pequeños subconjuntos donde nos diferenciamos porque ‘lo-mío-es-la-libertad-y-lo-tuyo-es-la-imposición’, y así nos movemos en una marea que evita patrones y nos divide, costándole la vida a más de un foro; estos hechos sugieren que quizá somos hasta peores en esto de la asociación debido a la desconfianza que sentimos hacia todo lo que huela a congregación.

Añádele a esta fórmula el elemento creyente. Y no cualquier creyente porque vienen en sus especificados y esenciales paquetes; están esos familiares que adoras, los amigos imprescindibles, los jefes con sus propios adjetivos, los colegas y sus juicios y la sociedad donde los dioses gobiernan hasta en las cortes de justicia, un hecho que nos indica que aún en la supuesta ceguera de la ley los humanos nunca dejamos de ver lo que nuestros cerebros se han acostumbrado a desear.

Pero los ateos andamos ya por Facebook y Twitter y las redes sociales traen con ellas otro elemento interesante: la interacción. El ateísmo es cada vez más vocal, más visible. Está cobrando vida social y ya tiene sus voceros en el mundo. Impulsados por la ciencia y en defensa, principal (y tristemente porque no debería haber razón alguna para defenderla), de la Teoría de la Evolución, muchas de estas voces ateas han tomado esta bandera para impulsar la ideología; otras sancionan las religiones (no a todos los religiosos, valga la aclaración) por las atrocidades que todavía permiten y propician y, por supuesto, por la discriminación que propagan sus populares libros sagrados, promulgando la inferioridad entre razas, géneros y preferencias sexuales. Otros humanistas se han centrado en la obtención de un mundo laico donde todos seamos juzgados bajo una ley secular que no te procese de acuerdo a si tus ideas van o no en acorde con “la religión del estado”, una frase que no debería existir en la realidad. A todos por igual, creyentes y no creyentes, nos conviene que sea así. Más importante aún, es la única forma de gobierno justa. Hoy observo que la distribución de estas ideas por las redes sociales permite que nos acostumbremos más a la belleza del secularismo, que no se traduce en eliminar religiones sino en impedir que ninguna tenga el poder de juzgarnos a todos.

Estos consonantes ateos se mueven en los “muros” sociales del nuevo mundo digital y es en esa intersección donde nuestras ideas se ven expuestas ante todos los que hemos aceptado en nuestras cuentas. Y sí, es un reto insólito que pone a prueba nuestra tolerancia, el nivel de apertura que le hemos otorgado a esa gaveta impía y hasta el amor y el aprecio que le tenemos a los demás sin importar cuáles sean sus creencias. También descubre qué tanto estamos dispuestos a exponer y a defender esas nociones tantas veces polémicas que guían nuestra existencia.

Estas nuevas conferencias sociales frente a cientos, a veces miles, de espectadores cibernéticos, ofrecen un nuevo espacio para desacostumbrados debates, así, exponemos información a personas cercanas que de ninguna otra forma hubiesen conocido esa parte sobre nosotros. Es un mundo distinto al de los foros y los blogs por la característica social que integra y la cantidad asombrosa de personajes del pasado y presente de cualquier individuo que permite recoger. Un cambio tan novedoso como significativo cuyos resultados dependerán del uso que le dé cada cual.

Por otro lado, y no menos significativo, estas herramientas permiten que los demás comprendan, mediante la interacción con ateos vocales, que el ateísmo no es una amenaza, no estamos aquí para despojar a los creyentes de sus espacios sino para crear uno nuestro; un espacio propio que ofrezca la alternativa de no creer a quien lo desee y hacerlo quizá, si nuestros propios egos nos lo permiten, tan visible y ruidoso como ha sido el de ellos…por los siglos de los siglos…Ramén.

7 comentarios:

  1. Hooooo,,,,,jajajajaj


    jose luis infante

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  2. Joel Espinoza (Ateo)15 de abril de 2011 a las 1:05

    muy buena eh, quisiera mantener una formidable conversacion contigo, bueno muy buen articulo eh. como ateo te doy alas gracias por dedicar algo de tu tiempo a escribir lo que piensas, es muy bueno encontrar este tipo de personas. bueno mi msn: joelrasta11@hotmail.com cuidate chau

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  3. Joel Espinoza a ella la puedes encontrar ahi en Facebook.. por ese nombre

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  4. Me encanta la forma de tomar el tema con objetividad y sobriedad, es facil embriagarse de pasiones, excelente artículo

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  5. Grande Glenys!! eres maravillosa

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